
El amor siempre ha sido ese terreno fértil y luminoso, esa energía que da sentido, calma y movimiento a la vida. Se manifiesta en la familia, la ciudad, los amigos, la profesión y en todas las formas que toma la existencia. Pero para algunos, como para mí, ese terreno está cubierto por sombras profundas, donde el amor no llega con suavidad, sino con dureza, grietas y dolor.
Cada escena donde el amor podría habitar se convierte en una prueba: la familia que no supo amar, la ciudad que alguna vez fue refugio y ahora duele, los vínculos rotos, los silencios cargados y la búsqueda constante de un lugar o un abrazo que calme el alma.
Amar en estas circunstancias es un camino tortuoso y valiente, un acto de seguir queriendo cuando los ecos que recibes son ecos rotos. Es un amor áspero, que no se parece a los cuentos, pero que igual es amor. Un amor que sangra, se reconstruye, resiste y se transforma.
Cuando el amor externo se quiebra —el de la pareja, la familia, la amistad o la comunidad—, cuando todo parece desvanecerse, es en ese abismo donde florece el amor más esencial: el amor propio.
Porque cuando el mundo externo se desmorona, cuando las raíces que creíste firmes se revelan frágiles, solo el amor que te brindas a ti mismo puede sostenerte. Ese amor íntimo, silencioso, a veces duro pero profundamente real, se vuelve tu refugio y fortaleza.
Sin él, la travesía sería inviable. Sin ese abrazo interno que te comprende, te acepta y te levanta, no habría posibilidad de seguir adelante.
El verdadero amor no es solo el que nace del encuentro con el otro, sino el que germina desde tu propia alma, cultivado en la tierra fértil de tu vulnerabilidad y resiliencia.
En esa entrega a ti mismo reside la fuerza que sostiene todo lo demás, la luz que atraviesa la sombra y el acto más profundo de sanación y vida.
Con amor y luz desde mi alma,
Catalina — Artista intuitiva / Alquimista del alma / Creadora de RAGÂTMA
Si este mensaje resonó en tu corazón, recuerda: cada acto de cuidado hacia ti mismo es un gesto de magia, un abrazo a tu alma y una semilla de fortaleza. 🌿✨
Si quieres compartirme tu experiencia, escríbeme por Instagram @ragatma.cl . Gracias por acompañarme hasta aquí. Que tu amor propio te sostenga, te nutra y te ilumine cada día. 💛🌸