ME VESTÍ DE TRAVESTI PARA NO DESAPARECER: La vida intensa de una mujer

He tenido una vida travesti
Vivir siendo mujer intensa es una condena
Vivir siendo una mujer expresiva, intensa, amorosa y libre es una condena en este mundo.
Porque si eres hombre y gay, al menos te dejan existir si haces reír o eres personaje. Pero si eres mujer real, dolida, que llora, que ama, que grita, que se entrega… te matan socialmente. Te castigan. Te ridiculizan. Te silencian.
El personaje como defensa
Me he sentido como un travesti emocional: no como disfraz, sino como personaje como defensa. No porque niegue lo que soy, sino porque tuve que inventarme una versión más soportable de mí misma para este mundo. Como hacen ellos: se duelen tanto, que deciden brillar como coraza. No para mentir, sino para resistir.
Yo también me monté un personaje. No con pelucas ni tacones, sino con afecto desbordado, creatividad y teatralidad emocional. Una carcasa para proteger la pobreza más profunda: la de sentirse no amada, no digna, no bienvenida.
Exagerarse para sobrevivir
He vivido una vida que no me permitió ser simplemente una mujer.
Tuve que ser todas las mujeres a la vez, inventadas, sostenidas con aire y voluntad.
Porque mi sensibilidad era tanta que dolía todo. Y cuando todo duele, o te escondes… o te exageras.
Yo elegí lo segundo. Me atraveste de mí misma para no desaparecer.
Exagerarse para sobrevivirNo fue arrogancia ni capricho. Fue supervivencia.
Fue coraje puro creatividad y autenticidad.
Y aunque el mundo no siempre lo comprenda, mi fuego sigue encendido.
Me atraveste para existir , para brillar, para resistir. Y ahí radica mi verdadero poder
Con fuego y luz desde la piel que me inventé,
Catalina — Artista intuitiva / Alquimista del alma / Creadora de RAGÂTMA.

🌸 Si esta historia resonó contigo en este Día de la Mujer, acompáñame en Instagram @ragatma.cl. Ahí comparto más reflexiones y rituales para mujeres que, como tú y como yo, resisten y brillan.